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Examinadlo todo

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EXAMINADLO TODO

RETENED LO BUENO

 

                                                                                    Una guía para reconocer falsos doctrinas y comportamientos erróneos en las Iglesias

 

 

La siguiente es una lista de los problemas que pueden presentarse, en mayor o menor grado, en la vida y doctrina de toda iglesia cristiana de corte evangélico. Cuando los problemas no son corregidos bíblicamente, perjudican al cristiano de tal modo que su crecimiento espiritual puede ser comprometido seriamente y en algunos casos hasta detenido. Esto incide directamente en la vida del cristiano de tal manera que anula su testimonio, o peor aún, éste puede traer vergüenza sobre el nombre de Cristo. A causa del gran número de personas que se convierte al cristianismo diariamente en el mundo hispano, se ha creado un vacío en lo que tiene que ver con la capacitación de los nuevos cristianos, debido a la escasez de maestros-pastores de sana doctrina en el campo evangélico. Es necesario, por ende, proveer una guía que alerte a los nuevos creyentes sobre los peligros que acechan su nueva vida en Cristo.

Los diferentes síntomas a detectar:

 

1.- Pastorado

 

La primera impresión que la mención de su iglesia trae a la mente es un show puesto en escena por un pastor “superstar”. A la iglesia se le conoce solo con el nombre de “la iglesia del pastor Tal.” Esto es indicio de que todo gira en torno al pastor y es posible que no exista en la iglesia el concepto del sacerdocio de todos los creyentes. Esta falta se manifiesta en la ausencia de ministración de los miembros unos a otros y de evangelismo personal de los miembros hacia los inconversos.

Identifícalo: El pastor es reverenciado exageradamente, su sola presencia crea en los hermanos una sensación de temor, no se lo ve nunca sirviendo a los demás, llegar a él es imposible, es infalible, no tiene a nadie por encima de él, nada en la abundancia mientras sus ovejas padecen necesidad.

2.- Legalismo

 

Restricciones impuestas por el liderazgo como normas de santidad en cualquiera de las áreas siguientes, son indicio de que la iglesia no es saludable para la edificación del creyente (Ro. 14):

a.- Corte de cabello, vestimenta, comidas y bebidas, joyas, maquillaje, relaciones sexuales dentro del matrimonio, música, películas, televisión y entretenimiento en general, bailes, etc. (Rom. 14; 1 Cor. 8; Gál. 3).

Nota: No sugerimos en absoluto el otro extremo, o sea, el libertinaje. Dios condena la disolución y el desenfreno (Ro. 6:1; 1 P. 2:16).

De ambos lados debemos ser prudentes. Los que juzgan severamente actitudes y formas, y los que les importa poco lo que piensen los demás hermanos, y hacen lo que bien les parece.

 

Seamos prudentes y equilibrados, y sobre todo, respetuosos y misericordiosos para con todos.

 

b.- Día de reposo esforzado rigurosamente, ya sea sábado o domingo (Col. 2:16).

c.- Confesión obligatoria de todo pecado personal a un discipulador.

d.- Prohibición del uso de algunos o todos los instrumentos en la adoración.

f.- Prohibición de celebrar ciertas fechas del año – Navidad, por ejemplo (Col. 2:16).

 

Una definición de legalismo:

Legalismo es legislar en temas o asuntos en los que Dios no ha legislado.

3.- Disciplina

 

La iglesia se caracteriza por no ejercer disciplina sobre los miembros en la manera bíblicamente correcta.

Hay dos maneras extremas de tratar la disciplina:

1.- Estilos de vida extremadamente pecaminosos son tolerados sin ningún llamado de atención (1 Co. 5:1,2).

Si un miembro de la congregación cae en pecado, la iglesia NO trata con esta persona en amor,  (Gá. 6:1).

La iglesia tolera la continua presencia de individuos que son piedra de tropiezo para el resto de la congregación sin tomar pasos para corregir la situación (1 Co. 5:5,6).

 

2.- La pública es el pan de cada día.

El pecado es siempre publicado (Mt. 18:15-17), el amor no cubre multitud de pecados. 1Pe 4:8  “Y ante todo,  tened entre vosotros ferviente amor;  porque el amor cubrirá multitud de pecados.”

Una vez corregida esa situación la Iglesia no perdona ni olvida; ( 2 Co.2:6,7; He. 10:24).

4.- Marcado énfasis en el dinero

 

El mal evangelio de la prosperidad es la más reciente artimaña para esquilmar la ovejas. Comenzó en el decenio del ochenta y continúa hoy vigorosamente. La predicación de la doctrina es indicativa de que el pastor de la iglesia “podría” ser un “lobo” (2 P. 2:1-3).

La idea de que cuánto más dinero usted dé, más Dios le va a retornar. Este es el truco preferido para vaciar el bolsillo del creyente. Muchos distorsionan varios pasajes bíblicos para justificar la enseñanza y así embaucar a los oyentes. El concepto que proponen es que Dios nos quiere a todos nadando en la opulencia y viviendo como reyes.

Ofrecimiento de artefactos o fetiches milagrosos por una suma de dinero en calidad de ofrenda. Ejemplos: la rosa milagrosa, el agua milagrosa del Jordán, el aceite de Nazaret, el pañuelo sanador, ofrendar para que oren por usted, etc.

 

5.- Guerra Espiritual

 

Tanto en las predicaciones como en la vida práctica de la iglesia se habla y se interactúa con Satanás más de la cuenta, al punto de que el diablo ocupa un lugar más prominente que Cristo.

¿Cómo enseña el liderazgo que se debe tratar con los ataques de Satanás? ¿Debemos perseguirlo a Satanás como quien caza a Bin Laden, atarlo, darle órdenes, o reprenderlo como con una fórmula mágica? Esto es incorrecto.

 

Los cristianos debemos:

 

a.- Resistir al diablo (sometiéndonos a Dios) y éste huirá de nosotros (Stg. 4:7; Ef. 6:11s)

b.- Pelear como Iglesia (nunca solos) en profunda oración y santidad en contra de las huestes espirituales de maldad (Ef. 6:12-18)

c.- Identificar correctamente cuando se trata del diablo y cuando no (1Co. 2:14)

d.- Si se identifica un demonio tenemos autoridad para atarlo y echarlo (Mt. 12:27-29)

 

Siempre se le atribuye la responsabilidad a un demonio por todas las obras de la carne y vicios tales como: idolatría, envidia, fornicación, adulterio, contiendas, pleitos, celos, tabaco, alcohol, drogas, pornografía, etc. En otras palabras, ven un demonio detrás de cada arbusto. La

Biblia enseña, por el contrario, que todas estas cosas son obras de la carne (Gá. 5:19-21). Además, los cristianos no pueden ser poseídos por demonios (1 Co. 3:16; 1 Jn. 4:4).

 

6.- Maldiciones Generacionales

 

La iglesia enseña la doctrina de las maldiciones generacionales (hereditarias o ancestrales). Los predicadores que trafican con las maldiciones generacionales, por lo general están involucrados en la moderna guerra espiritual con la que embaucan a muchos cristianos sin preparación bíblica. Ellos prometen liberarlo de demonios y romper o cancelar estas maldiciones supuestamente proferidas sobre sus antepasados que han sido transmitidas a través de su árbol genealógico.

Es importante, antes de proseguir con este análisis, establecer la diferencia entre conductas y patrones aprendidos y maldiciones heredadas. Hasta cierto punto existe la realidad de que hay patrones de conducta que tienden a repetirse de una generación a otra. Se ha comprobado que los patrones de crianza y el ambiente son altamente influyentes en el desarrollo de la personalidad y el carácter del individuo.

También es igualmente cierto que los pecados de los padres acarrean consecuencias que afectarán la vida de sus hijos. Las malas decisiones y acciones que se toman pueden y en muchas ocasiones acarrean consecuencias sobre las vidas de los descendientes. Un divorcio, por ejemplo, tiende a afectar la estabilidad emocional de los hijos e incidir en sus vidas en el futuro.

Sin embargo no debe confundirse lo que son conductas que se repiten por aprendizaje e influencia del ambiente en que se desarrolla el individuo con la creencia de que existen maldiciones en el plano espiritual que pasan de una generación a otra. En realidad esta es una creencia totalmente ajena a la enseñanza bíblica.

 

Es sorprendente que la evidencia bíblica que suele utilizarse para justificar esta enseñanza provenga prácticamente de un solo verso de la Biblia. Ya de por sí esto nos debe poner en alerta con respecto a esta enseñanza. Construir una doctrina sobre un solo versículo de la Biblia va en contra de las reglas básicas de la hermenéutica. Y más aún cuando ese solo versículo tomado como base, se utiliza sacándolo fuera de su contexto. El pasaje es el de Éxodo 20:5 “No te inclinarás ante ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”

Este pasaje, en primer lugar, no está hablando de maldiciones heredadas. Se refiere al castigo de Dios sobre quienes le aborrecen y rechazan sus leyes y preceptos. Note usted que la maldad hasta la tercera y cuarta generación es sobre quienes le aborrecen. ¿Podemos aplicar esto a los redimidos? ¿Somos nosotros los creyentes los que aborrecemos a Dios? Sin duda el pecado acarrea consecuencias, y las mismas pueden afectar la vida de una persona y la de sus descendientes. Pero en Cristo Jesús toda maldición es cancelada y todo pecado borrado a través de su sacrificio expiatorio. El creyente es nueva criatura; las cosas viejas pasaron y todas

son hechas nuevas (2 Co. 5:17). La sangre de Jesucristo limpia por completo la vida de una persona, le convierte en nueva criatura y templo del Dios viviente. El creyente además es trasladado del reino de Satanás a la potestad de Dios. El afirmar que un redimido puede heredar las maldiciones de sus antepasados, es negar el poder y la efectividad del sacrificio de Jesucristo y las promesas que nos han sido dadas.

 

7.- Sanidad

 

No solamente existen demonios detrás de cada arbusto, sino también detrás de cada enfermedad.

 

A.- Enseñanza típica:

 

a.-El diablo es la causa de toda enfermedad.

b.- Que usted esté sano es la voluntad de Dios siempre.

 

B.- Estrategia espiritual para sanar:

 

a.- Insistir siempre en reprender o atar “espíritus demoníacos” del SIDA, cáncer, artritis, infecciones, hemiplejías, jaquecas, gripe, dolores, etc.

b.- Echar siempre la culpa a los demonios del alcoholismo, drogas y nicotina como si las adicciones a estas cosas fueran enfermedades.

c.- Aconsejar a los cristianos para que confiesen positivamente su sanidad. Nunca admitir que están enfermos.

d.- No visitar a los médicos.

 

C.- Si la persona no sana luego de la oración de fe, las razones son:

 

a.- Existe pecado secreto en su vida.

b.- Usted no posee suficiente fe para sanarse.

 

8.- Técnicas especiales, encuentros secretos y modelos a seguir

 

El lector debe tener sumo cuidado con iglesias que practican o promueven:

 

a.- Mala sanidad interior:

Los que proponen esta técnica de consejería “cristiana” enseñan que el cristiano continúa arrastrando traumas y dolores del pasado que deben ser tratados con una regresión al pasado, hecha en grupo o individualmente bajo la dirección de un “consejero”. Se estimula al creyente a revivir escenas del pasado en diferentes situaciones y con personas que de alguna forma les hicieron mal o con las cuales tuvieron serios conflictos. El creyente es disuadido a sentir el dolor y la agonía de esos momentos, describirlas públicamente y conectarlas con problemas en su conducta y carácter en el presente. Esta es una combinación nociva de psicología

freudiana con visualización cuyo origen está en el ocultismo. La idea es que el cristiano debe “sanar” antes de seguir adelante con su vida cristiana. Esta es una negación del poder de Cristo y la suficiencia de la Escritura para tratar con la persona convertida. En muchos casos, los secretos develados en estas reuniones son usados luego por los líderes para chantajear al cristiano y tener control sobre él.

 

b.- Maldiciones generacionales: Otro nombre: “Línea de iniquidad.” Ya mencionada anteriormente, es la enseñanza aberrante de que los problemas en la vida del cristiano incluyendo enfermedad, pobreza, desastres naturales, “mala fortuna”, vicios, fallas en el carácter, etcétera - pueden todos ser consecuencia de alguna maldición proferida muchas generaciones atrás.

 

c.- Movimiento de iglesias en las casas: Un grupo aberrante extremista del Movimiento de Iglesias en las Casas promueve un desprendimiento total de los sistemas tradicionales, y para ello denigran las iglesias evangélicas y toda la tradición que las acompaña por siglos.

 

9.- La Palabra de Dios:

Muchas iglesias se auto describen como “evangélicas”.

¿Existe en la iglesia un compromiso absoluto con la supremacía de la Escritura? ¿Enseña esa iglesia en una forma clara y definitiva la total inspiración e inerrancia de la Escritura?

¿Cree el pastor que la Escritura y solamente la Escritura debe arbitrar en todos los asuntos de doctrina y vida (o de fe y práctica)? Si no así, salga corriendo de la iglesia sin mirar hacia atrás ni por curiosidad. Chances hay de que usted esté en una iglesia de corte liberal o en camino a serlo. Los liberales niegan la supremacía de la Escritura.

¿Enseña la iglesia claramente que la salvación es basada solamente en la gracia inmerecida de Dios? ¿Es la salvación por gracia (solamente), por medio de la fe (solamente), en Cristo solamente? Cualquier iglesia que no enseñe claramente que la gracia de Dios es el único fundamento para la salvación, NO ES UNA IGLESIA CRISTIANA DE SANA DOCTRINA.

 

¿Adhiere la iglesia totalmente a las doctrinas centrales del cristianismo histórico?

Última actualización el Martes 16 de Noviembre de 2010 08:46